Lobizome
Lobisón: Inserto en nuestra cultura como propia si bien es reiterada su aparición en todo el planeta. El séptimo hijo varón es propenso a este estado de mutación natural o ultraterrena. Se aconseja, para su protección, que el padrino de bautismo de estos niños sea una persona en quien recaen grandes responsabilidades y donde el pueblo haya depositado toda su confianza. Por Ej. El presidente del país. Con su padrinazgo se rompe el hechizo o fenómeno sobrenatural. Si éste pasa por entre tus piernas: Él se libera de su maldición pasando la misma calamidad a tu persona. Si te ataca y se sospecha de quién pueda ser: Llamalo por el nombre y se irá o no molestará más. Cómo descubrir quién es el Lobisón: Al producirse un encuentro, llamarlo por el nombre, decirle que vuelva al otro día a pedirte sal. A la mañana siguiente aparecerá el hombre que se transforma en Lobisón… a pedirte la sal.
Es el séptimo hijo varón que se convierte en un ser parecido a un perro negro, de ojos brillantes y cabeza grande. A altas horas de la noche sale a los cementerios para revolcarse sobre las tumbas. Por esta razón el hombre que se convierte en Luiso es pálido y de mal olor.
Se dice que sale para aullar en las noches de luna llena, a quien lo escuche produce un escalofrío, y quien sienta la caricia fría sobre sus hombros sabrá que es Luiso que le presagia una muerte cercana.
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