Ecología y Leyenda
María “Nona” R. Duarte de Gamboa
Goya (Ctes)
Si bien la Ecología es una ciencia relativamente nueva en cuanto a su conocimiento y difusión, podemos asociarla a numerosas leyendas que circulaban entre los habitantes de los pueblos aborígenes que poblaron y los pocos que aún pueblan nuestro país.
Analizando algunas leyendas también podemos afirmar_ si bien no desde el punto de vista estrictamente científico_ que estos pueblos eran verdaderos observadores de su hábitat, actividad que les permitía bregar por el equilibrio natural.
Leyendas y ecología, entonces, en íntima relación.
La Pachamama era una deidad aymará. La palabra “pacha” designó en un principio sólo un tiempo o edad del mundo, para pasar luego a referirse a un lugar o espacio, y a la misma tierra generadora de la vida, ya como un símbolo de fecundidad. Hoy es la madre de los cerros, madura los frutos y multiplica el ganado y da suerte en la caza. Toda la naturaleza es su templo. Es en la actualidad la deidad suprema de los indígenas del N. O. argentino, de Bolivia y Perú.
Con las características señaladas podemos decir que esta leyenda se relaciona con una ecología física, una biogeografía y hasta con una ecología del paisaje y con una economía ecológica.
También con la biogeografía se relaciona la leyenda del Caá-Porá, ente fantástico del área guaraní, protector de los animales del monte. En Corrientes y Misiones muchos cazadores se cuidan evitando el exterminio de animales por temor del castigo de este ser benéfico por lo conservacionista.
El Toro Súpay, conocido en Santiago del Estero es una provincia donde escasea el agua, esta deidad es muy apreciada por la justa administración que hace de ese elemento de la naturaleza.
El Coquena, deidad diaguita-calchaquí protectora de las vicuñas, llamas y guanacos, además durante la noche lleva rebaños cargados de plata y oro extraídos de las minas hacia Potosí para que sus riquezas no se agoten. Esta deidad, entonces, se caracteriza por su espíritu conservacionista y protector.
El Curé-Ru es el padre de los cerdos salvajes de la región guaraní castigando a los cazadores que quieren exterminar las piaras. Como vemos su función es regular la naturaleza. También los matacos tienen un dios similar, Abutsaj-Wuk , es el dueño de los Chanchos Rosillos; cuando los cazadores se acercan en busca de estos animales silvestres los arrea a su rancho para que no los encuentren
El Sacháyoj , numen tutelar del bosque, de terrible fama en Santiago del Estero. Protege a los árboles de la voracidad humana. Es un regulador de la naturaleza protegiendo al medio ambiente.
Distintos pueblos primitivos tuvieron su leyenda referente a la protección de las aves: el Pombero en la región guaraní, Llastay, entre los calchaquíes, Wira-Tunpa, dios chiriguano de los pájaros. Todos ellos protectores y defensores de estos animales del monte.
Encontramos también similitud de creencias que protegían a los animales de vida acuática. Así podemos citar a Achaj, Padre de los peces entre los matacos; Chilaj, también entre los matacos, Señor del agua y de las especies animales asociadas a este ámbito. Leyendas que bien las podemos asociar a la preservación de la biosfera, al igual que la de Komoón que nos habla de un ser mítico, toba, encargado del cuidado de los animales del agua, norma la pesca, y es preciso invocarlo para tener suerte en estas empresas. El más conocido de estos protectores es la Salamanca, ser mítico toba. Reina en las aguas, mandando a todos los padres y madres de los peces y demás animales acuáticos. Las lagunas en que habita no se secan nunca. Se enoja cuando matan peces que luego no se comen.
Hay leyendas que se refieren al cuidado de todos los animales, en general, como Biahik, ser mítico toba, que además norma la caza y hay que invocarlo para tener éxito en las cacerías; Boyguasu-Tunpa, es el dueño de todos los animales del bosque y castiga a los transgresores de las leyes de cacería; Delgadín, especie de duende de los Valles Calchaquíes. Se refugia en los troncos de los árboles, de donde sale para proteger a los animales de la comarca; Mósek, entre los chorotes, dueño o padre de todas las especies de animales y castiga a los infractores de las leyes conservacionistas; Sitsé padre de las especies animales entre los chulupí.
Otras leyendas se refieren a las especies vegetales en general, como la de Yacy que es la luna de los guaraníes. Se la relaciona con las cosechas y el mundo vegetal en general; otra es la de Laci, deidad del área guaraní: Madre de los vegetales.
Como vemos el hombre primitivo que vivía en y de la naturaleza tenía clara conciencia del cuidado de su medio que era el único que podía brindarle sustento y del que dependía su pervivencia. Para ello se valía de sus mitos y leyendas a los que recurría pidiendo ayuda para él y su familia, a veces, o protección para sus recursos naturales.
En la actualidad sabemos que nuestro planeta es el único que nos cobija pero a diferencia del hombre primitivo aún no tomamos conciencia del cuidado que le debemos a pesar de la enseñanza de la Ecología y de las ciencias que la acompañan.
Aún tenemos mucho que aprender.
Breve reseña biográfica de la autora
María Ramona Duarte de Gamboa -maradu05@hotmail.com-: Pertenece a la SADE, seccional Goya. Nació y vive en Goya, Corrientes. Profesora de Historia, ejerció en la Escuela Normal “ M. I. Loza” y en Escuela Comercial “Dr. R. I. López Alvarado”, en su ciudad natal. Se desempeñó en los ámbitos secundario y terciario alcanzando los beneficios de la jubilación ejerciendo como Rectora en la Escuela Comercial. Autora del ensayo “ La necesidad de alimentos a través de las primeras crónicas”(1988), “Proyecciones”, ensayo (1992), “ Goya, Hermana y Amiga” (1992), en coautoría con Marta de París. Tuvo a su cargo la investigación, selección y redacción de la Revista Nº 1 de la SADE, seccional Goya, en su 30º Aniversario, publicada en 2006. Dos cuentos de su autoría figuran en la Antología “Los cuatro elementos” editada por el Grupo Literario Dementeazul, de Eldorado, Misiones, en 2006. Colabora con artículos referentes a la realidad social en distintos medios periodísticos. Participó en numerosos congresos de Historia y Literatura con trabajos de investigación. Es Miembro de Número de la Junta de Historia de Goya. Es socia del Club de Leones de Goya y colabora con la Rueda de Cónyuges del Rotary Club con el desarrollo de cursos de Oratoria e integra el Grupo de Abuelas Cuenta Cuentos. Asistente de los Encuentros organizados por el Grupo Dementeazul de Eldorado (Misiones), participando con trabajos en sus Antologías. Actualmente es Presidenta de la Junta de Historia de Goya.