Juan Acordeón
De Renata Otto (Eldorado Mnes-RA)
Grupo Literario Dementeazul
Los acordes quedaron flotando en el aire espeso de aromas de la tarde primaveral. Tenían las mismas ansias que los brotes del cedro, de estallar, crecer, brindarse ilimitadamente al amor que evocaban. Juan dejó reposar sus brazos y levantó la mirada, buscando el cielo de los ojos de Carmen. Mil veces se lo había soñado: ella se acercaba, suave, su mano se apoyaba en su hombro y con alguna palabra, o en silencio, respondía a su declaración. Por eso tardó en comprender lo que ella quiso decir con :
__¿A qué querés jugar? ¿A la bella y la bestia? ¿Alguna vez te viste en el espejo?__ y se alejó.
Él no sabía llorar de otro modo que a través de su acordeón. Así su dolor se hizo melodía, ritmo y movimiento. Se juró nunca más perderse en el brillo vanidoso de la mirada de mujer alguna. Apenas concluída la tarefa o carpida del día, acomodaba su compañera fiel a su hombro y se hundía en los confines misteriosos de guarañas y galopas. Y si accedía participar de una reunión , era con músicos, cotejando cadencias y ensamblando tonos, en busca constante de la perfección.
Alguien lo escuchó en una velada veraniega y le ofreció integrarlo a su banda. Si ya casi sólo respiraba por su fuelle, y se expresaba por sus sones, poder vivir de la música era todo lo que ahora anhelaba. En una ceremonia de silencio y en luna llena, rogó a Caá Yarí que lo bendiga, guíe sus manos y sus brazos en cada tema musical a cambio de la total entrega de su corazón mal remendado tras aquel despecho.
El éxito de sus actuaciones dio fe de la aceptación el trato por parte de la legendaria deidad de los yerbales. Cambió la calidad de sus atuendos de campo, pasó del reviro a las facturas y llegaba a su destino ya no a pie, sino en un coche que proclamaba su nombre a ambos lados. Así conoció los paisajes más bellos como los más insólitos, cuajó de ritmo salones voluptuosos, cielos estrellados que hacían de techo de anfiteatros y estudios tediosos de grabación y de tele. Se nutrió de aplausos, que lentamente suavizaron el ardor de las cicatrices de su alma. Tal fue esa noche, cuando debió volver tres veces al escenario para calmar las demandas de cientos de personas sedientas de esa música que llegaba hasta las entrañas.
Por alguna causa que nunca supo, se demoró tras el escenario. Los encargados ya apagaban las luces, por lo que fue en penumbras que llegó a sus oídos:
__Quiero saber qué harán en mi piel esas manos que hacen magia en las teclas y enterarme hasta dónde esos brazos estirarán el fuelle de mi placer.__
Casi era un susurro, que desbocó las riendas que creía muertas en su fibra y despertó su hombría del letargo. Tragó saliva, y cerró los ojos cuando el calor de esas manos recorrió su rostro. Tomado de sorpresa, se vio arrastrado por el remolino de aquel frenesí. Flotando en nubes de deleite despertó, si es que lo hizo. Tras tal comienzo, no quiso perderla. Su acordeón debió ceder el asiento a su diestra en los viajes, a la autora de la gloria del ya renombrado músico.
Todo sucedió tan rápido. Ebrio de felicidad, llevó al máximo todo en su vida. Demasiado rápido iba esa noche como para esquivar el camión con raídos.
Caá Yarí arrancó el aliento perfumado de la mujer que osó besarlo y lo condenó a él a manos incapaces de movimiento
Breve Reseña biográfica de la autora
Otto de Tori Renata Ursula (tori@arnet.com.ar) Docente nacida (en 1959) y criada en la tierra de selvas y ríos. Integrante fundadora del Grupo Literario Dementeazul, ha publicado “Busco la Palabra” (2004) con poesías y cuentos, “Palabras de Tierra y Amor” (Oct/2007) y en forma cooperativa en “Voces literarias Argentinas” de Línea Abierta (2001); 6º Torrente Nacional de Cuentos de Editorial Baobab (2000), en la Antología de Escritores Eldoradenses ( 2002). Y en la Primera Antología Dementeazul y la Segunda antología Dementeazul- cuentos infantiles. Recibió varios premios y menciones especiales. 1º Premio en el Concurso Literario del MERCOSUR con: “El milagro”. Mención especial en el concurso de cuentos Jorge Luis Borges, con “La tentación”. Mención especial en el Concurso de la Yerba Mate, con el Poema: “El Tarefero”. Conductora del Programa “La Hora Azul” en Radio Show 100.7 FM Los días Sábados de 18 a 19 hrs. Se puede escuchar por Internet: www.Nortemisionero.com.ar sección radio. Presenta en este Encuentro “Palabras de tierra y amor” de su autoría (th barrios rocha ediciones´07).