Rogativa
Rolando E. Ramondetta Martinez
Ciudad Autónoma de BsAs
Allá por el año 1535, cuando don Diego de Almagro -Gobernador Adelantado de las tierras del Sur- tuvo los primeros encontronazos con los naturales de Chile meridional y Patagónica Argentina, nace la leyenda de Filo Hua Hun, Cacique araucano que, para no rendirse ante los españoles se convirtió en piedra.
Cuales fueron las circunstancias y pormenores que dieron origen a esta fábula en si, existen algunas versiones no muy apartadas una de otra. En esto demos por asentado, que si bien, el araucano es lengua madre denominada en quechua auca, y en araucano mapuche, o sea gente de la tierra, consta de varios dialectos hablados en la actualidad. Sin contar la apreciable y muy numerosa comunidad de los curruhuínca…negro-blanco: mestizo, son presente los picunches, huetenches, nagches, pehuenches, laquenchesh, uilinches y cuncos. Todos ellos, con sus correspondientes giros idiomáticos, terminan por empañar los referentes del caso.
La narración más rica en hechos y figuras, de este mito, mutación de guerrero a xiles, nos ha llegado a través de la diestra pluma del cronista de esa época; Javier de la Fuente Casamayor, Caballero de la orden de Santiago. Gentil hombre de la cámara de la Majestad del Emperador (1504-1575), que al partir desde Cusco con las huestes de Almagro, hacia la conquista del austral territorio, fue nombrado por Pizarro, cronista real de “la tan azarosa expedición”, no es el móvil central de mi exposición. Aunque satisface en cierto grado, algunos interrogante perdidos por vericuetos de “pétreas mitologías”. Como también, indudable es, lo no atribuible al mencionado cronista, sobre la autoría de la rogativa inspirada en la leyenda del ulmen Filo Hua Hun.
De dónde salió, o quién escribió la plegaria que nombra a tan singular personaje, y que hasta el día de hoy persiste en boca de los pueblos del Arauco, hay ideas imprecisas. Entre ellas se supone, ser un trabajo un tanto aliterado de Alonso de Ercilla, escritor; poeta y soldado al servicio de Pedro de Valdivia. Alcanzó un considerable prestigio al publicar en Barcelona (1592) el poema épico Primera , Segunda y Tercera Partes de la Araucana.
Documentando la rogativa en cuestión, sólo quedan en castellano antiguo, concordante con la versión oral en boga entre los nativos de la región, dudosas líneas en una deteriorada monografía de Ercilla , sobre los inicios de la conquista de Araucana. Lo cual no prueba absolutamente nada. A mi juicio es una recopilación hecha y adaptada por el escritor a su propia poética literaria, y que a la vez, vuelve enriquecida al decir vernáculo, enriquecida o desvirtuada, todo depende de nuestra pretensiones a la hora de concertar críticas y diferencias.
Tal vez tomar ahora el camino inverso, tratando de traducir de una lengua ágrafa como lo es el mapuche, al español, resulte una tarea más del lingüista que de esta asincrónica curiosidad hostigando mis raíces. Pero aun no teniendo los suficientes méritos literarios que determinan “sabias entendederas”, y más faltándole el ritmo del cántico ceremonial que imprime al texto fuerza de paisaje, valga la intención el tratar de dar alguna idea del misticismo y contenido premonitorio, de la casi plegaria que no ocupa. Espero en el intento no convertirme en piedra. Lo cual no vendría mal a quien usufructuando verbos, tiene (vanidad mediante) algún dejo de soterrada perennidad.
La Ultima Nguillatun
¡Oh! Nguenechén que ungiste este cuerpo
con dureza de cumbres,
haz de tu aliento mi canto
de mi canto tu voz.
Yo, Filo Hua Hun, petrificado
carne de soledad y montaña
te ruego, sobre el rastro de mis ancestros
de océano a océano
transitar la nación araucana
con tu poder en la verdad
con la verdad en mi canto.
Ven a la hora del encuentro
Entidad de siglos,
tu hijo clama protección
para sus hijos
y los hijos del Nuevo Amanecer,
ven a la hora del encuentro
Entidad de Siglos,
¡Oh! Nguenemapun, Dios de las aguas.
haz del oro azul mi sangre
de mi sangre tu luz.
Ven epe afichi pun
con la luz de de tus palabras,
rodando por el valle de las lunas
más allá de los límites.
Raza del hombre que vendrá
mi última rogativa es para vos
es para vos
es para vos;
de mi boca a Nguenechén
de mi boca a Nguenemapun:
Mari-mari, hijo del Nuevo Amanecer
truena en avalancha de blanco pudor
donde las machis conjuran el misterio
de esta roca, corazón de Sol.
Truena en avalancha
sobre los pasos del invasor.
Retumbos de gloria en tu cultrún
despiertan al manquillán que hay en vos.
Pulsa sus alas
altivez de borrascas
dominio de libertad.
-Pulsa presto sus alas-
hay materia de rayo
anunciando espadas de fuego...
espadas de fuego
del malón que vendrá.
Mi canto es profecía lenguaraz
de un pasado avizor del futuro, tu presente
raza del Nuevo Amanecer; triste profecía
tizón empapado de oscuridad y dolor:
Secas, resecas serán las entrañas de tus días
si tu pueblo no pone el ojo guardián de los vientos,
morador de batallas y borrascas,
en la dulce nutriente del origen.
Cuida tu oro, tu oro azul
peñí-peñí, hermano de mi hermano;
señor de la flecha, el guanaco,
el choique, la serpiente, el maitén…
cuida la vertiente de la vida
que las lanzas de olvido
desgranan sin piedad
al peñasco que habito.
Soy mansedumbre de cuna
mapu, constancias y acción;
tu cacique…el ulmen
que en ceremonia de estepa y altura
ruega a los dioses,
ruega a los dioses
y canta por vos.
Sí, Huínca, araucano, curruhuínca
en cahuín camaricún de razas,
sangrando incertidumbres
la justicia es loncomeo de memoria
que vuela hondo;
vuela hondo hasta donde yo
Filo Hua Hun
petrificado en este páramo de historia
los veo venir.
PRONTO…vuela hondo manquillán,
libera al cóndor que hay en vos
libera al cóndor…confía en mi;
soy el que fue y será;
de los Calfucurá, Dinastía de los Piedras
pulso de lava
tronar de Chaltén.
Escucha y mira peñí.
Hay un nahuel acecho
conciencia de Pillán
que por esta boca
epe afichi pun
ruge por vos
ruge por vos:
-Ellos ya vienen
a través del tiempo…a tu tiempo
los veo venir;
a tus lunas
los veo venir,
traen la muerte
dejan la sed.
Sus manos, derroche y terror
están llenas con el vacío,
con el vacío
de la Noche Final.
No quieren tu llanto,
libera tu libertad.
Quieren el llanto del oro
del oro azul; antu-glacial-.
Solitaria esta piedra ; nuhuel al acecho
vigila la inmensidad.
Mi última gnillatún
ruega por vos
canta por vos.
Ellos ya vienen
vienen por el agua,
ellos ya llegan
ellos ya están.
Solitaria esta piedra; nahuel al acecho
vigila la inmensidad.
En mi última gnillatún
¡Oh! nguenechén
¡Oh! nguenemapun
te ruego por él
por el peñí-peñí del Nuevo Amanecer
te ruego por él
canto por él,
ruego por él
canto por él,
......
.......
.......
.......
Glosario:
No pudiendo hacer una traducción directa del original por razones ya mencionadas, he conservado algunas palabras de la versión oral circulante, con la intención de imprimir al texto, aunque sea, una mínima parte de la fuerza expresiva de la lengua mapuche.
ARAUCANOS: Habitantes naturales de Argentina y Chile meridional. Forman parte de la nación Araucana. Araucano-mapuche: sustantivos propios que prácticamente se convirtieron en sinónimos, pues ambos son usados para denominar al chilidengu y al mapudugun términos que corresponden, con pequeñas diferencias idiomáticas, a una lengua madre en común. Podemos encontrar otras diferencias en la manera de traducir al español, pues hay letras que en el mapuche, directamente no se pronuncian. O se emplean algunas otras, cuya fonética es imposible de graficar, por ser inexistentes en nuestro alfabeto.
ANTU: sol.
CAHUIN CAMARICUN: fiesta.
CALFUCURA: piedra azul, dinastía de los piedra.
CURRUHUINCA: negro-blanco: mestizo.
CHALTEN: volcán. Prv. Santa Cruz. 2170 mts. Cerca del lago Viedma.
CHOIKE: variedad de ñandú. Avestruz americana
CULTRUN: instrumento de percusión con caja de barro cocido.
EPE AFICHI PUN: al amanecer
HUINCA: blanco, extranjero, gringo.
LENGUARAZ: traductor. Interprete. Orador. Vos castellana.
LONCOMEO: canción festiva o religiosa.
MACHI: curandera, adivina , bruja.
MAITEN: árbol autóctono de la precordillera de los Andes. Celastracea
MALON: incursión aborigen inesperada y de numerosos individuos.
MARI-MARI: diez-diez, tus diez entre los míos.
MAPU: Tierra.
MAPUCHE: gente de la tierra
NAHUEL: tigre, león, puma.
NGUILLATUN: rogativa.
NGUENECHEN: dios de la tierra.
NGUENEMAPUN: dios del agua.
PILLAN: ser superior.
MANQUILLAN (MANKILLAU): cóndor atrapado.
PEÑI: hermano.
ULMEN. cacique.
Siempre
Rolando E. Ramondetta Martinez
Ciudad Autónoma de BsAs
“-Estoy cazando pipos.
-¿Pipos, y qué es eso?
-No se porque no cazé ninguno”.
- ¡ Qué pavotes !.
- Pero nos reíamos . . . ¡con una inocencia! vivían en nosotros los campeones de la comedia, serios, con la piel de un juglar de olvidadas cortes. Para colmo éramos los reyes.
- ¿Los Reyes?
- Sí, los reyes del CANDOR.
- ¿Cuántos años?
- Y ... teníamos como siete.
- ¡ Mierda, que pasó el tiempo!
- ¿Vos sabés? SIEMPRE los busqué No, no te rías. Una vez en el fuego de un fogón, vi las figuras de unas mujeres en plena danza, después, la maestra me dijo que se llaman salamandras.
- Cosas de chicos.
- ¿Eso pensás, te acordás cuando fuímos al Fitz Roy?. Al llegar a los tres mil metros de altura, se terminaron las lengas y los cohíues, en un periquete, apareció un bosquecito donde viven unos seres . . . podrían ser los pipos, imaginate, quién plantaría árboles perfectamente iguales, la misma familia, especie, color, forma, tamaño . . . son así de bajitos, tienen todos los amarillos y marrones del mundo.
- Es la temperatura, a esa altura con 30º bajo cero en pleno verano crecen los más fuertes y todos iguales.
- Pero estaban cambiando las hojas y el suelo . . . barrido con una lupa.
- El viento ¿qué va a ser?.
- ¡Y que viento! . . . no es aire en movimiento, es hielo y nieve de las cumbres, aunque, no sé como crecen árboles donde tiritan hasta las piedras. Además uno tras otro, en hileras rectas, definidas, es . . . un bosque de duendes, de los que habitan en alta cordillera.
- ¿Viste alguno?
- Ví un bosque con alma de duende.
- ¡Vos sos loco . . . ¿es verdad que estaban en hilera?
- Otra vez por los rápidos del Situación, es decir, un poco más allá, entre el lago Dos y Tres, vi llorar a un duende.
- ¡ Huy Dios, es grave ¡ . . ¿no sería un pipo?.
- Los pipos no lloran, sólo hacen reir.
- Reíte, ¿cazaste alguno?.
- No se como son.
- Es una broma, perdón. Contame del que viste llorar, seguro que fué en otro bosque y en el sur.
- Sí, pero no con tanto frío, te cuento; la red de pescar versos a la llovizna del lago, no me sirvió para pescar truchas, había pasado días en las cumbres recogiendo audacias y ante la falta de comida, decidí internarme en el bosque para recoger un puñado de calafate, o alguna, manzana salvaje. Entre pensamientos proletarios de la belleza, se me ocurría, que, por ese lugar nunca pisó un ser humano, y que la frutita, y que los mil tonos de verde, y el canto de los pájaros hasta que, me metí en una maraña de ramas de un maitén trasladado con pensión completa y permanente, en medio de ñires, radales y cipreses, asustado, porque para mí, las ramas me abrazaban, hice un firulete con el machete cosquillando el sol, ni sabía de que lado estaba. Y fué la batuta que detuvo al tiempo, apagó los violines que suspiran los cipreces, el movimiento ... un ventisquero, congelando en una crisis de lirismo la voz de los pájaros.
YO YA NO FUI, sudé, por los poros la creación me penetró con una ignorada propuesta. Petrificando, cataléptico, antes de morir. . . un saltito, y apareció.
- Ya sé, el duende.
- ¿No un pajarito.?
- ¿Un pajarito?
- Sí, gris, con un piquito naranja.
- ¿Y?
- Y otro pajarito, y otro pajarito, cientos de pajaritos grises con sus piquitos naranja No tenían miedo. En vez de volar se acercaban, de una rama, un saltito, y a la otra, movían la cabecita dedicándome una curiosa reverencia y se acercaban un poco más, más cerca, más cerca y más cerca.
- Yo pensaba que, a pesar de formar parte paralítica del bosque no me tocarían, era un humano, me equivoqué, los pájaros no se asustaron, me perdonaron hasta tocarme, posarse en mis hombros, cabeza, brazos . Las hojas fueron caireles de esmeraldas tintineando gorjeos a las ramas del maitén, se movían saludando a alguien que había quedado atrás, a alguien que llegaba.
- ¿Y vos qué hiciste?
- ¡Sos un preguntón! . . . yo caminé . . . caminé de nuevo . . . y lloré.
- No entiendo ¿y el duende?.
- Vení, haceme el favor . . . como cuando teníamos siete años, como cuando te volví a encontrar allá en el sur. Estas hecho para vivir, adentro de mí, SIEMPRE
Breve reseña biográfica del autor
Rolando E. Ramondetta Martinez -ramondettarolando@hotmail.com - http://rolandoramondetta.iespana.es - argentino nacido el 06 08 40. Artista escultor- Restaurador Escritor - Realizó numerosas exposiciones individuales y colectivas, en el país y en el exterior. Sus obras se encuentran en: - Templo Nuestra Señora del Rosario, San Martín, Pcia. de Buenos Aires Arquitectura y ornamentación. - Escuela San Francisco de Asis- Villa Bosch- Pcia. de Buenos Aires. - Colegio Secundario Cardenal Copello, Villa Devoto, Capital Federal. - Museo al Aire Libre, Santa Rosa la Pampa. - Museo S. Parodi, Partido de Tres de Febrero, Pcia. de Buenos Aires. - Capilla de San Pío X, Villa Ballester, Pcia. de Buenos Aires. - Basílica Nuestra Señora de Lourdes, Santos Lugares, Pcia. de Buenos Aires. - ADEA, Tupungato, Mendoza. Monumento a los Caídos en la gesta de Malvinas, Administración de Cementerios (Sigue) Restauraciones: - Museo Santiago Parodi. - Basílica Nuestra Señora de Lourdes. - Centro de Arte y Estudios Latinoamericanos. - Capilla de las Hermanas Adoratrices de San Martín, Pcia. de Buenos Aires. - Monumento a las Madres - V. Lynch- San Martín. (Sigue) Obtuvo premios por sumaterial literario y Participó en numerosas antologías Nacionales y con lo Poetas del MERCOSUR. - Publica en periódicos y revistas locales. - Próximo a editar: "Navegando la Noche". - Participó en numerosas antologías y publicó trabajos en diarios locales. - Participación de los encuentros de los poetas del Mercosur- La Plata.