Adolfo Soechting
Ciudad Autónoma de Bs As
Espumamundo
Para arriba
polvo aire de luz
abierta hacia el cielo.
Atrás, mundo negro.
Llama-lengua negra
frente al ventarrón.
Seco cuadrante de frente,
oscuro fondo de figuras,
flotando.
Hacia abajo,
de silencio, la hondonada
junto al agua.
٭
Detrás de la transparencia roja
un eco rojo.
Temblaba el viento.
En el bullicio
de rojo vaivén,
el sonido raíz,
el torbellino de fuego
de la raíz luminosa.
Una chispa creciendo
dentro del agua,
abría la semilla de los sueños.
٭
Detuvo al viento
Yasí.
El humo
bajaba hacia los ríos
-tragando las costas.
De todas partes escaparon
sombras descubriendo el vacío,
volviendo a las piedras.
Escondida,
la selva lloraba
en el fuego,
prisionera.
٭
Vibración destello
de constelaciones vegetales
crepitar de rumores.
¿Adónde nos llevaran?
¿A la tierra de quién?
¿Qué es lo que preparan?
¿Quien es el que se acerca?
¿Es ella la madre de nuestro silencio?
Al costado del ruido,
todas las voces eran el mismo sueño.
٭
Enmudecido el palabrerío del follaje,
las raíces llenaban de niebla los troncos,
salían de grietas ocultas.
Al igual que los arboles
ellas siempre supieron.
Sereno, el Sueño del Fuego
que todo lo creía luminoso,
tallaba su clave en la tierra.
٭
Agua-luz, barranco.
Sombra que enciende sus ojos
en la superficie del remanso.
Agua-sangre, traición.
Corriente que arrastra los árboles
hacia el fondo del aire.
٭
Obstaculizar el paso
de una sombra.
Alimentarla con una porción
desafiante de secreto.
Esperar
en su dominio
incierto, inconcluso.
Y caer,
hasta volver
a ser parte
del cristal abierto
de la noche.
٭
Lunagermen de universo animado
en el comienzo mineral
tejiendo la trama de los sueños.
Todo es piedra, decía
el Sueño del Suelo,
peregrino en el rostro
vertical del viento.
٭
Móvil círculo rojo,
camino
de antiguas metáforas
en la tierra arrasada.
Resbalando, a través de las cosas,
la incertidumbre de una lluvia
buscó de pronto, nuevos cauces.
٭
Casi imperceptible, mínimo
es el camino del reflejo
que viaja por debajo de la noche.
٭
Para recibir su madre
la selva cambiaba las arboledas.
Sobre las ramas-inclinadas:
resplandores vencidos.
Instantes entreabiertos
desatados de sus nombres,
entre las hojas reverdecidas.
٭
Coronas de cielos, de sueños, de tiempos
se mueven lentamente
hacia lo hondo del agua.
Desde perdidas profundidades,
en ceremonias secretas.
Sosteniendo trozos de luz,
Yasí comienza a abrazar
la selva quemada.
Breve reseña biográfica del autor
Adolfo Soechting nació en Resistencia, Chaco en 1975. En el año 1995 viaja a la ciudad de La Plata, donde inicia sus estudios de Composición, en la Facultad de Bellas Artes. En el año 2002 se gradúa como Profesor de Armonía, Contrapunto y Morfología Musical, y en el 2004 como Licenciado en Composición. Actualmente sigue la Carrera de Piano en el Conservatorio “Manuel de Falla”, y trabaja como docente en el Conservatorio “Alberto Ginastera” de Morón y en la Escuela de Música Popular de Avellaneda. Email:adolfosoe@hotmail.com